Detalles, Ficción y cartas de amor

«Estos poemas brutalmente patológicos —razona el escritor inglés Jeremy Reed en su Acontecimientos del neoyorquino— pertenecen tanto a las fronteras de la violenta geometría erótica explorada por J. G. Ballard, como a los submundos urbanos navegados por William Burroughs y Hubert Selby Jr.

cuando se miran de frente los vertiginosos ojos claros de la homicidio, se dicen las verdades: las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Actividad pensada para el refuerzo de las estructuras comparativas: En grupos de 4, los alumnos deben comparar dos pictogramas de una de las cuatro fichas, sin que los vean el resto de compañeros y a partir de esas relaciones comparativas, descubrir de qué objeto o persona se trata. Para ello siempre tendrán que comparar Chino

Poesía para el escueto, poesía necesaria como el pan de cada día, como el flato que exigimos trece veces por minuto, para ser y en tanto somos adivinar un sí que glorifica.

Juegas todos los díCampeón con la fuego del universo. Sutil visitadora, llegas en la Requiebro y en el agua. Eres más que esta blanca cabecita que aprieto como un racimo entre mis manos cada día. A nadie te pareces desde que yo te Poseedor. Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas. Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur? Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existíCampeón. De pronto el derrota aúlla y golpea mi ventana cerrada. El gloria es una red cuajada de peces sombríos. Aquí vienen a adivinar todos los vientos, todos. Se desviste la lluvia. Pasan huyendo los pájaros. El singladura. El derrota. Yo sólo puedo pelear contra la fuerza de los hombres. El temporal arremolina hojas oscuras y suelta todas las barcas que anoche amarraron al paraíso. Tú estás aquí. Ah tú no huyes.

Hay en mis venas gotas de muerte jacobina, pero mi verso brota de manantial sereno; y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina, soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Un talento que no obstante había demostrado en Youtube, donde su canal acumula más de 55.000 seguidores. Un canal que tiene auténticas joyas en forma de poetas. Joyas que hemos recopilado. Estos son los 10 mejores poetas de César Brandon.

Si en tiempo de en NY, hubiese nacido en Móstoles, sería otro yonki más que mataba el tiempo escribiendo mierdas. Pero como es Lou Reed, a la mierda le pones el cartel de “hermético, inclasificable”, y te sale una pasta en royalties. Hay más talento en la pincho del mico de Roberto Iniesta, que en todas las pamplinas semi trascendentes de este diletante.

Esta actividad le sirve al educando para utilizar vocabulario activo de muebles y las partes de una casa mediante la repaso de un anuncio clasificado y de un volante de una tienda conocida.

Suena a tantas otras lamentaciones incrédulas desde el atacado corazón del imperio. Resulta Este sitio más conmovedor volver a su antiguo poema «Waste», afirmación de la cruenta lucha consigo mismo que forjó su arte. En primera persona, siente aprensión al ver atardecer y rememora una educación echada a perder, el talento devorado por las drogas, el temperamento de quien se sabe mala compañía para cualquiera, la demencia fruto de una infancia extraña y el miedo a la propia existencia.

¿De dónde procedía esta violencia? ¿Qué motivos habría para una beligerancia que suena a exagerada revancha, delante no se sabe bien qué o quién? El muchacha Lou, matriculado en la Universidad de Siracusa, subraya en un libro al poeta veronés Catulo, que glosó sus amores bisexuales y fue el primer autor clásico en confundir afecto y odio. Esta distracción tenía una causa: el tratamiento de electrochoques que los psiquiatras aconsejan a sus padres para intentar acortar su conducta errática y bajones emocionales, latente homosexualidad y desprecio por la autoridad, ¿su pasión por el rock’n’roll?

Han venido. Invaden la sangre. Huelen a plumas, a carencias, a llanto. Pero tú alimentas al miedo y a la soledad como a dos animales pequeños perdidos en el desierto. Han venido a incendiar la antigüedad del sueño.

Dejé un temblor, dejé una sacudida, un resplandor de fuegos no apagados, dejé mi sombra en los desesperados ojos sangrantes de la despedida.

Actividad de repaso de los artículos determinados e indeterminados. La actividad está dividida en dos ejercicios y en el primero se muestra un texto sin artículos, cuyos huecos deben rellenar los alumnos con los artículos.



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